Encubriendo

Sí, ya sé que hay una crisis económica porque los bancos alemanes apostaron, igual que los estadounidenses a jugar con el dinero inexistente de los préstamos incobrables pero que representaban en ese momento un dinero potencial (que nunca se haría realidad) conocido como las “subprime“, y ahora quieren que los bancos españoles (que también apostaron) se lo devuelva rápidamente para que puedan maquillar sus cuentas.
Ya sé que para los políticos españoles, presionados por políticos alemanes, presionados por bancos alemanes, quieren que sus bancos españoles (donde tienen amigos y/o acciones) tengan dinero para afrontar la deuda, prefieren sacarlo del pueblo y dárselo a quien les apoya y presiona (los bancos).
Entiendo que si no hay dinero, hayan recortes, no equitativos sino justos. No es lo mismo recortar en sanidad o educación que recortar en iglesia o ejército. No digo que haya que hacerlo ya que si no rescatásemos bancos no habría que recortar casi nada, pero vamos… tengo claras MIS prioridades y prefiero tener una sanidad y educación de calidad antes que cualquier otra cosa.
También puedo entender una bajada de sueldos cuando se han suprimido muchos caprichos y/o privilegios (dietas excesivas, sueldos de por vida, asesores y consejeros elegidos a dedo, etc.), y de manera justa, no equitativa (no es lo mismo bajar un 10% a quien cobra 900 euros al mes que a quien cobra 6.000 euros).
Pero claro, que llamen a las cosas por su nombre…
Primero aclaremos una cosa: Se cobra un sueldo anual, por un número de horas al año, y se reparte en 14 mensualidades (aunque hay gente que lo tiene prorrateado a 12 meses).
Dicho esto, si dices que me bajas el sueldo un 5% entiendo que es un 5% de la cantidad total anual. Si no me subes el sueldo, pero a cambio me das días extra, es una compensación (y por eso se crearon los moscosos); pero si me quitas esa compensación me bajas el sueldo, si me subes las horas semanales (y por tanto las anuales), me bajas el sueldo (más horas por el mismo sueldo es menos dinero por hora), y si me quitas una paga extra, me bajas el sueldo (menos sueldo por las mismas horas).
Así que, no me están quitando privilegios, no. Me están bajando el sueldo.
Tampoco tengo vacaciones pagadas, las cubre el total de mis horas anuales (o el tanto por ciento de los meses trabajados). Que nadie lo vea como un privilegio. Si quieren que trabaje esas horas/días, que me las paguen.
No lo encubran, no le cambien el nombre.
Sé que soy parte en el conflicto, pero lo veo claro.
Y no, no soy funcionario, a mí me pueden despedir cuando quieran. No tengo mi plaza de por vida (aunque ello no implica que ellos tengan menos derechos que yo o el resto).
Si encima nos quitan el derecho a protestar, a quejarnos por la supresión de derechos, nos dejan indefensos. Y por fin tienen lo que quieren los de arriba (esos que les importa más su dinero que mi vida); y aquellos a los que elegimos para que nos representen, y por tanto para que nos defiendan, están haciendo lo contrario.
Así que es normal que nos cabreemos, salgamos a la calle y los pongamos a parir (por aquí, por la calle y por donde sea).

Nos falta unidad, por ahora lo están consiguiendo y por eso la cosa sigue así… pero habrá un día que se nos hinchen los cojones y se lamentarán porque montemos una revolución. Pero claro, entonces que les quiten “lo bailao”. A ver cómo vaciamos sus cuentas en Suiza (u otros paraísos fiscales).

Manipulando (de nuevo)

COMO MANIPULAR UNA NOTICIA PARA HACER MALOS A LOS FUNCIONARIOS:
El salario de los empleados públicos fue en 2010 un 30% mayor que la media
Pones ese títular, y luego entre la noticia, te encuentras este texto:
“La muestra, sin embargo, no incluye a los empleados públicos adscritos a las mutualidades sino solo a los que cotizan al Régimen General de la Seguridad Social, lo que deja fuera a la gran mayoría de los funcionarios y sí incluye a los empleados de empresas públicas.”

Es decir, que seguramente esta muestra sólo recoge “asesores” y “consultores” o “ayudantes” escogidos a dedo… que esos sí que cobran bien. Porque, de toda la gente que conozco que trabaja en lo público, no corresponden con esa tabla salarial NI DE COÑA. Es más, los sueldos se asemejan a la tabla de lo privado… los altos cargos más y los “currillos” menos.

Pero claro, es más fácil culpar a los funcionarios… divide y vencerás.

(Perdonad las mayúsculas del principio, pero es que lo diría gritando)

Si hay algún funcionario que cobre lo de la izquierda, ¡Enhorabuena!

¿Y si todo se va al carajo?

Se habla mucho de salvar a los bancos y así evitar un mal mayor, pero una duda me ha asaltado esta mañana. ¿Y si a pesar de todo se van los bancos al carajo? ¿Por qué rescatar algo que se está muriendo y si se muere nos arrastrará?
Ahora supongamos que los bancos se van al carajo (sí, solo los de nuestro país, cosa difícil). De repente perdemos nuestro dinero, nuestro futuro… ¿realmente nos quedaríamos sin nada? ¿Seguro?
Está claro que sería un caos porque llevamos siglos acostumbrados a este planteamiento y al principio esto sería la guerra (o no), pero quizá fuese el cambio que necesitamos para darnos cuenta de lo que realmente importa. En mi caso las personas, el agua y los alimentos.
Lo que ahora se me antoja necesario, como pueda ser un móvil, internet o incluso la lavadora, me planteo un futuro negrísimo y me doy cuenta que necesitaríamos más huertos, más granjas, etc para seguir adelante que cualquier otra cosa.
Eso si lo llevo al terreno alimentario, pero creo que nos debemos centrar en la producción. Dejarnos de gaitas, ni imposiciones europeas ni mierdas. Es, al fin y al cabo lo que nos haría crecer como pueblo, a la población de abajo, lo que nos mantendría a flote e incluso nos haría resurgir. Yo no sé especular, ni hacer crecer mi dinero, la gran mayoría no sabe. Pero sí sabemos producir, y al fin y al cabo, si tienes, vendes… más caro o más barato, pero vendes (sobre todo si tienes lo que la gente necesita, como pueda ser alimentos).
¿De qué me sirve a mí que rescaten a la banca española? A mí, como a la mayoría de población, de nada, si acaso para que ellos no pierdan y nos toque a nosotros pagar la cuenta. Que rescaten a las empresas que producen (no a las que especulan) que son las que ofrecen trabajo y recursos a la gente.
Ah, no, que ahí no está ni su dinero ni sus amigos (o financiadores de campañas).

Have a nice day!!

Estafado

Últimamente no me sale más que hablar de política… ¿dónde quedó ese Saltasetas que sólo publicaba chorradas o basura graciosa que se encontraba por internet? (además de algunas anécdotas que pasaban por su cabeza).
Es inevitable, supongo.
Siento que estamos jugando al ritmo y al camino que nos están marcando los de arriba, los de un partido y los del otro. No sé si el resto son mejores o peores, por ahora no han tenido su oportunidad, pero intuyo que, una vez en el poder, harán cosas similares. No vamos a ganar nunca, no si jugamos a su juego.
Pero lo peor de todo es que nos hablen como si fuéramos tontos. Como si no supiésemos que no paran de contarnos mentiras o maquillarnos la realidad. Vale que caiga en vuestro juego de no reaccionar y volverme apático, o canalizar mis quejas de la manera que nos habéis marcado, pero tened la decencia de o no mentir o callaos. Y si mentís, que se os note menos, que no se os cace a la primera… que me hace sentir aún mayor impotencia vuestro sentido de la impunidad.

Pero bueno, que no he perdido mi lado gracioso o payaso, es que ahora lo canalizo por otras vías, especialmente Tumblr.

Conversaciones nocturnas

Es increíble lo que pueden derivar las conversaciones de una noche y pasar de hablar de la gala de GH, a tratar a Chomsky, de George Orwell, hablar de apretones en el momento más inoportuno, para terminar viendo videos de gente friki (y esta vez no he usado el término a la ligera) e inventándonos un personaje ficticio: “Manolito, el del Theremin”.
De esa amalgama me apetece rescatar la gala de GH (no, no huyáis todavía) y de cómo utilizan los medios para seguir manipunándolos.
Insatisfechos como estábamos del resultado de esta edición, nos pusimos a criticarlo y de una cosa a otra, acabé concluyendo que no deja de ser una herramienta para que aceptemos el actual sistema de votación, en el que los malos se van cargando a los más débiles hasta que quedan unos pocos candidatos a los que la gente vota. Y cuando uno/a gana has de aceptarlo. Da igual que te parezca que el personaje es un cabrón o una bruja. Has de aceptarlo porque es lo que ha votado la mayoría.
“No te puedes quejar, es lo que ha votado la mayoría”, no paras de oír tanto ahí como tras las elecciones.
Pues oiga, sí, sí me puedo quejar… me puede parecer mal y quejarme incluso si yo he votado a ese candidato (que no es el caso). ¿Que tipo de sistema democrático es este si no te puedes quejar y sólo puedes expresar tu voz mediante un voto? ¿A qué tipo de control férreo nos estamos aguantando?
Por otra parte, se empeñan en presentarnos, la mayoría de las veces, personas con bajo nivel escolar, o más tonto que un haba o uno sin habilidades sociales (por no decir un capullo o un marginado) o que destaque por ser extremadamente peculiar (con alguna “diferencia funcional” [antes llamadas minusvalías] o a algún colectivo marginal o diferente al resto). He utilizado el masculino en mis referencias, pero da igual.
El punto 8 del Decálogo de Chomsky nos dice: “Inducir al público a creer que está de moda el hecho de ser estúpido, vulgar, inculto, mal hablado, admirador de gente sin talento alguno. Despreciar lo intelectual, exagerar el valor del culto al cuerpo y el desprecio por el espíritu”. Programas como éste, o Hombres, mujeres y viceversa o Sálvame refuerzan esa teoría.
Se hacen curiosas las similitudes entre el programa y las elecciones, y como suelen ganar la mayoría de las ocasiones los personajes más mentirosos, más manipuladores o los lobos con piel de cordero (que parecen muy buenos y en ocasiones lloran mucho, pero que acaban apuñalándote por detrás como el resto).
Si alguien ha visto GH12+1 sabrá que ha ganado Pepe, y como acompañanate, Noemí.
Pepe, que ha sido un manipulador, que iba de franco y sincero, pero que le podía el rencor y utilizando su camarilla intentaba destruir a cuanto candidato ostentase su poder. Me recordaba anoche a Rajoy y como se apartó del camino a “mi querida” Esperancita. Noemí me recordaba a Soraya Saénz de Santamaría, que va de buena al principio, pero luego resulta ser una mentirosa descarada y con algo más que “un puntito de maldad”. Capaz de estarte mintiendo a la cara a pesar de conocer la verdad y tratarte como tonto.
En fin, que como no quiero acabar con un tema tan pesado y espeso, os pongo el vídeo del friki con el theremin.

Y llegados a este punto me pregunto: ¿Qué pasaría por la cabeza de este tipo para hacer este vídeo?
“Hola, me llamo Manolito, aunque me gusta que me llamen Spock, voy a hacer un vídeo trucado donde salga la nave enterprise, allí teletransporten a mi theremin y a mí vestido de trekkie, me acerque e interprete el tema de Star Trek, y luego me desvanezca de la misma manera”. ¡¡No me jodas!! Jajajaja.

Rachas

Todo el mundo lo sabe, no voy a descubrir nada nuevo.

La vida es una sucesión de rachas, es muy raro que un evento malo se presente solo. Al contrario también ocurre… y la buena suerte también se suele presentar de forma repetitiva.
Rachas
Cuando la racha es buena, no hay quejas y suele pasar desapercibida para la gente implicada. Sueles darte cuenta cuando ha terminado o está a punto de terminar. 
Con las malas rachas es al contrario, en cuanto empiezan te das cuenta… sólo estás deseando que termine lo antes posible o que no vaya a peor (que puede ocurrir).
Una de las posibilidades es que los eventos no te ocurran a ti, si no a gente que conoces y te rodea, y de repente 3 o 4 personas amigas a las que quieres y tienes afecto (y por tanto su sufrimiento te afecta). Eso es lo más frustrante, porque rara vez puedes hacer algo para remediarlo.
Curiosamente el sentimiento de impotencia es uno de los peores que puedas tener (al menos para mí), es el que más saca la ira, la tristeza, la depresión…
Al menos siempre queda la esperanza de que tarde o temprano terminará, mientras tanto sólo suele haber una repetitiva sucesión de ¿Por qué?