Crónica de un verano… (parte 1)

… que aún no ha terminado.
Este verano ha sido muy intenso (o lo está siendo, mejor dicho).
Voy a intentar hacer una crónica a mi estilo. Un caos, como lo es mi habitación y como lo suele ser mi vida.
Debería empezar con las fiestas del agua, juntándome con 2 grandes de la vida alcalaína.
Vinieron Culo y Marcardos a unirse a la guerra de agua… yo creo que lo pasaron bien (al menos en ese momento). Luego fiesta en la peña del Chispún donde vino MUCHO gorrón inesperado, que se acopló cosa fina a chupar del bote, con lo que la bebida resrvada para ese día se acabó en un pis-pas. Aún así tuvimos risas. Luego al recinto ferial a echarnos unos bailes y seguir con el bebercio… al final acabé un poco chispa y todo…
A continuación un finde MUY intenso, con visitas al SummerCase y al FIB.
Bueno, fue un finde de la leche, un no-parar.
Viernes y sábado en el SummerCase, y Domingo en el FIB.
Del Summer contar que me encontré con mucha gente, con alguna que me apetecía y con otra que no tanto (tranquilos/as, que si os saludé es que quería, y si no os saludé… o no quería o no os ví).
Momento guay cuando me encontre a las NoconformeDjs y su amiga Marty (y sms a Marcardos) y el reeencuentro con el correspondiente “beso bicicleta“.
Risas y buenos momentos con la gente, con Trix, Henry, Culo, Rubenau, Rutipauer, Celia, Ipe e Ipo, las gemelas, Marta, etc.
Los conciertos, la leche, muy buenos casi todos a los que fui. Rubenau nos llevaba de uno a otro a toda prisa, pero merecía la pena (el chaval escoge bien).
Pensaba que no conocía ni a la mitad, pero a medida que iban sonando canciones me sonaban de casi todos los grupos.
Mucha gente pero sin agobios, y calor, mucho calor.
Y el recinto? El recinto es una mierda, un puto pedregal que te destroza los pies con arenilla que produce ese tipico polvillo que se te mete en la garganta y en la nariz. Un asco. Por no hablar de los pocos puntos de agua donde salía ardiendo, solo una tienda de ropa (la oficial), un sólo puesto de comida de Telepizza (enorme, sin apenas colas).
El detalle de que lleves tu vaso, y lo rellenen (a base de tickets, eso sí) todo un detalle para que no esté lleno de vasos por el suelo como en el Fib. Que te regalen una gorra también está muy bien. El posavasos, poco util.
Las fotos, las he colgado en el Picasa.

El domingo al Fib. Conducía Culo (menos mal, y gracias, tío). Playita, con el típico fichaje por parte de los 3 golfos: Marcardos, Culo y yo (Andri dormido, y no participa). Comida, ducha y atasco.
De conciertos y a ponerme al día de lo que ha ido pasando por allí: líos, discusiones, grupos buenos y malos, screenings, stickings, fichajes, etc.
Pasándomelo de p.m. pero con los pies jodidos del pedregal del Summer. Me olvidé la cámara en el apartamento asi que fotos de mala calidad con el móvil (alguna se salvó, claro, jejeje).
El recinto, las tiendas, los baños, y la organización de p.m., el tema de vasos por el suelo daba asco, y la mitad del cesped jodido, pero claro… era domingo por la noche… qué vas a pedir?
Casi todo guiris (ingleses sobre todo), así como son ellos cuando vienen para acá (que se ponen en plan borracho y tonto y no los soporto).
Y la noche empezó en Krakovia y acabó en Olimpia.
A continuación Viaje Multiaventura a Ribadesella. Un viaje que, en comparación con el resto, fue tranquilo. Y eso que estuvimos haciendo deporte (descenso de cañones) , bebiendo sidra y orujo de sidra y comiendo. Una viaje genial, con “turisteo”, risas, buena gente…
Luego el Intercambio con los de Hamburgo, mucho calor, mucho, mucho… una gente simpática aunque algo rara. Especialmente porque eran turco-alemanes y lo de alemanes les tocaba más bien poco. Así que nada de alcohol ni carne que no fuera pollo. El recinto de Torres estaba bien, pero el de Villalbilla dejó mucho que desear: cucarachas, culebrilla y murciélago. “Animal House” lo bautizaron. Pero el resto muy bien. Visitas a Alcalá y Madrid, risas, bailes, etc.
Luego de nuevo a Ribadesella, donde fuimos a la fiesta del Descenso del Sella. Y digo que fuimos a la fiesta porque el descenso no lo vimos ni de cerca.
Bajamos a Ribadesella, no encontramos sitio en el camping, encontramos un pedregal, voley-pedregal, pokeros vallisoletanos odiosos, fiestón, dolor de cabeza, sidra, mucha sidra, encontrar a unas alcalainas simpatiquisimas, mal dormir.
Levantarse odiando a los “animatronics” subidos al puente, desayunar, descubrir a Olga_bob y amigos acampados a escasos metros, buscar servicios que no huelan a cieno (mirar estaba prohibido), sidra, esperar a comer, seguir bebiendo, pillarse un moco, comer borracho cantando y dando el cante, elefante, siesta, levantarse para cenar, odiar a los pokeros pucelanos, ir a beber, beber hasta notar que vas chispa, encontrarse a mucha gente (lechuzos, frenchies, etc), ir a un bar con tonto incluido, mal olor por los callejones ya que no había sitios decentes para mear y la gente meaba en la calle, mal dormir.
Levantarse con los animatronics gritando “mongolo”, recoger, conocer a unos madrileños majetes que nos apartan el coche, vuelta por el camino largo pero rápido.
Venga, sin parar apenas al Sonorama.
Yo, que pese a ciertas deficiencias siempre he sido un chico FIB, que he defendido el Fib contra todo tipo de acusaciones he de decir que ahora mi amor es compartido.
Si el Sonorama tuviera playa, el Fib hubiese perdido definitivamente. Y eso es mucho decir, al menos para mí.
El año que viene lo tengo claro, si puedo y me dejan, me voy a esos dos. Si el Fib tiene una fiesta interminable, el Sono tiene una juerga contínua. Y joer, se puede tener cuerpo para las dos. Momentos y fiestas completamente diferentes.
Aún así, las fiestas de la carpa (mi mejor momento en el Fib) no se compara a los conciertos con visita a bodegas de Aranda.
Y el buen rollo, pues en los 2 hay mucho, pero el de Aranda es mucho más cercano, al fin y al cabo, casi todos los grupos eran españoles.
En cuanto a mi crónica, pues no soy crítico musical y eso se lo dejo a otros, pero en cuanto a contar cosas, ahí va:
Llegada casi de noche, con Rafa montando la tienda chapuceramente (estaba casi solo, es comprensible), terminar de montar esa y otra mientras escuchábamos Standstill (sí, mierda, para un concierto que me interesa de verdad-verdad, me lo pierdo), y luego otros aburridos (dicen que molaron, pero a mí… pufff). Cubatillas y juerga en la tienda de campaña y a dormir. Titiritis cantando (sin saberse la letra, los muy hijos de puta) de Piratas, Ferreiro, etc. Hasta las 5:30 de la mañana.
Levantarse, ir al pueblo en bus, bueno, sólo Bea y yo Rafa, Henry, Rodri y Tamara, conocer a unas chicas algo loquillas que se me presentaron y resultaron ser unas tías de p.m., amigas de unas personas de p.m. también. Ir con ellas/os de cervezas y concierteo por el pueblo (momentazo). Escuchar a los Dinnero (vaya nombrecito) y a Russian Red. Despedirse e ir a comer cordero. Comer de p.m. y enchuzarse cosa fina. Ir a dormirla a la tienda. Levantarse escuchando a Tachenko, cubateo y risas. Llegar y descubrir que Facto de la Fé no actúan (jajaja, lo siento Tamara, pero Jajajaja), Niños Mutantes interpretando el “Como yo te amo” de Raphael: “corre, llama a Marcardos”.
Ver a los Gogol Bordello liándola parda (y sorprendiéndome gratamente, que no los conocía). Lori Meyers, Nada Surf, Sidonie… bien. A dormir mientras Rafa se quedaba en la carpa. Mañanita fresca (y es que por la noche hace frío, la sudadera es obligatoria), al pueblo (esta vez en coche) a tomar vinos en bodegas, a escuchar Vetusta Morla, en un conciertazo:
Lo, lolorolololo lorolololo; lalalala lalalalala (momentazo).
Irse de vinos y ponernos chuzos, ir a por una pizza mientras vimos perder a la selección en baloncesto, seguir bebiendo, cánticos populares por la calle, bailes, congas, etc. (momentazo de los grandes). Ir a la piscina borrachuzos con la chica ING, “joder que fría está el agua, se me ha pasado todo el pedo”, “no sé si es por el alcohol, pero está hasta buena el agua y todo”. “Oye tú has pagado los vinos? No recuerdo que nadie los pagase, jajaja”.
Volver, cubateo con gente de Euskadi, Santander (creo) que conocimos en la ronda de vinos, ver a Iván Ferreiro (bajonazo). Ver Jet Lag, El Columpio Asesino, Deluxe (subidón de nuevo), NajwaJean (un asco). Un SMS de la gente de Madrid que me salva. Charla agradable, con tío majísimo (Marcos) e Isa, una chica guapísima (a la par de simpática), viene el resto, más charla y más risas. Despedida y a la carpa (otro muermo). A la tienda, cubateo y a dormir. Levantarse, desayunar los restos de comida (chorizo, embutidos, etc), “empacar” (viva Cantinflas) y para casa.

Anuncios

Crónica de un verano… (parte 1)

… que aún no ha terminado.
Este verano ha sido muy intenso (o lo está siendo, mejor dicho).
Voy a intentar hacer una crónica a mi estilo. Un caos, como lo es mi habitación y como lo suele ser mi vida.
Debería empezar con las fiestas del agua, juntándome con 2 grandes de la vida alcalaína.
Vinieron Culo y Marcardos a unirse a la guerra de agua… yo creo que lo pasaron bien (al menos en ese momento). Luego fiesta en la peña del Chispún donde vino MUCHO gorrón inesperado, que se acopló cosa fina a chupar del bote, con lo que la bebida resrvada para ese día se acabó en un pis-pas. Aún así tuvimos risas. Luego al recinto ferial a echarnos unos bailes y seguir con el bebercio… al final acabé un poco chispa y todo…
A continuación un finde MUY intenso, con visitas al SummerCase y al FIB.
Bueno, fue un finde de la leche, un no-parar.
Viernes y sábado en el SummerCase, y Domingo en el FIB.
Del Summer contar que me encontré con mucha gente, con alguna que me apetecía y con otra que no tanto (tranquilos/as, que si os saludé es que quería, y si no os saludé… o no quería o no os ví).
Momento guay cuando me encontre a las NoconformeDjs y su amiga Marty (y sms a Marcardos) y el reeencuentro con el correspondiente “beso bicicleta“.
Risas y buenos momentos con la gente, con Trix, Henry, Culo, Rubenau, Rutipauer, Celia, Ipe e Ipo, las gemelas, Marta, etc.
Los conciertos, la leche, muy buenos casi todos a los que fui. Rubenau nos llevaba de uno a otro a toda prisa, pero merecía la pena (el chaval escoge bien).
Pensaba que no conocía ni a la mitad, pero a medida que iban sonando canciones me sonaban de casi todos los grupos.
Mucha gente pero sin agobios, y calor, mucho calor.
Y el recinto? El recinto es una mierda, un puto pedregal que te destroza los pies con arenilla que produce ese tipico polvillo que se te mete en la garganta y en la nariz. Un asco. Por no hablar de los pocos puntos de agua donde salía ardiendo, solo una tienda de ropa (la oficial), un sólo puesto de comida de Telepizza (enorme, sin apenas colas).
El detalle de que lleves tu vaso, y lo rellenen (a base de tickets, eso sí) todo un detalle para que no esté lleno de vasos por el suelo como en el Fib. Que te regalen una gorra también está muy bien. El posavasos, poco util.
Las fotos, las he colgado en el Picasa.

El domingo al Fib. Conducía Culo (menos mal, y gracias, tío). Playita, con el típico fichaje por parte de los 3 golfos: Marcardos, Culo y yo (Andri dormido, y no participa). Comida, ducha y atasco.
De conciertos y a ponerme al día de lo que ha ido pasando por allí: líos, discusiones, grupos buenos y malos, screenings, stickings, fichajes, etc.
Pasándomelo de p.m. pero con los pies jodidos del pedregal del Summer. Me olvidé la cámara en el apartamento asi que fotos de mala calidad con el móvil (alguna se salvó, claro, jejeje).
El recinto, las tiendas, los baños, y la organización de p.m., el tema de vasos por el suelo daba asco, y la mitad del cesped jodido, pero claro… era domingo por la noche… qué vas a pedir?
Casi todo guiris (ingleses sobre todo), así como son ellos cuando vienen para acá (que se ponen en plan borracho y tonto y no los soporto).
Y la noche empezó en Krakovia y acabó en Olimpia.
A continuación Viaje Multiaventura a Ribadesella. Un viaje que, en comparación con el resto, fue tranquilo. Y eso que estuvimos haciendo deporte (descenso de cañones) , bebiendo sidra y orujo de sidra y comiendo. Una viaje genial, con “turisteo”, risas, buena gente…
Luego el Intercambio con los de Hamburgo, mucho calor, mucho, mucho… una gente simpática aunque algo rara. Especialmente porque eran turco-alemanes y lo de alemanes les tocaba más bien poco. Así que nada de alcohol ni carne que no fuera pollo. El recinto de Torres estaba bien, pero el de Villalbilla dejó mucho que desear: cucarachas, culebrilla y murciélago. “Animal House” lo bautizaron. Pero el resto muy bien. Visitas a Alcalá y Madrid, risas, bailes, etc.
Luego de nuevo a Ribadesella, donde fuimos a la fiesta del Descenso del Sella. Y digo que fuimos a la fiesta porque el descenso no lo vimos ni de cerca.
Bajamos a Ribadesella, no encontramos sitio en el camping, encontramos un pedregal, voley-pedregal, pokeros vallisoletanos odiosos, fiestón, dolor de cabeza, sidra, mucha sidra, encontrar a unas alcalainas simpatiquisimas, mal dormir.
Levantarse odiando a los “animatronics” subidos al puente, desayunar, descubrir a Olga_bob y amigos acampados a escasos metros, buscar servicios que no huelan a cieno (mirar estaba prohibido), sidra, esperar a comer, seguir bebiendo, pillarse un moco, comer borracho cantando y dando el cante, elefante, siesta, levantarse para cenar, odiar a los pokeros pucelanos, ir a beber, beber hasta notar que vas chispa, encontrarse a mucha gente (lechuzos, frenchies, etc), ir a un bar con tonto incluido, mal olor por los callejones ya que no había sitios decentes para mear y la gente meaba en la calle, mal dormir.
Levantarse con los animatronics gritando “mongolo”, recoger, conocer a unos madrileños majetes que nos apartan el coche, vuelta por el camino largo pero rápido.
Venga, sin parar apenas al Sonorama.
Yo, que pese a ciertas deficiencias siempre he sido un chico FIB, que he defendido el Fib contra todo tipo de acusaciones he de decir que ahora mi amor es compartido.
Si el Sonorama tuviera playa, el Fib hubiese perdido definitivamente. Y eso es mucho decir, al menos para mí.
El año que viene lo tengo claro, si puedo y me dejan, me voy a esos dos. Si el Fib tiene una fiesta interminable, el Sono tiene una juerga contínua. Y joer, se puede tener cuerpo para las dos. Momentos y fiestas completamente diferentes.
Aún así, las fiestas de la carpa (mi mejor momento en el Fib) no se compara a los conciertos con visita a bodegas de Aranda.
Y el buen rollo, pues en los 2 hay mucho, pero el de Aranda es mucho más cercano, al fin y al cabo, casi todos los grupos eran españoles.
En cuanto a mi crónica, pues no soy crítico musical y eso se lo dejo a otros, pero en cuanto a contar cosas, ahí va:
Llegada casi de noche, con Rafa montando la tienda chapuceramente (estaba casi solo, es comprensible), terminar de montar esa y otra mientras escuchábamos Standstill (sí, mierda, para un concierto que me interesa de verdad-verdad, me lo pierdo), y luego otros aburridos (dicen que molaron, pero a mí… pufff). Cubatillas y juerga en la tienda de campaña y a dormir. Titiritis cantando (sin saberse la letra, los muy hijos de puta) de Piratas, Ferreiro, etc. Hasta las 5:30 de la mañana.
Levantarse, ir al pueblo en bus, bueno, sólo Bea y yo Rafa, Henry, Rodri y Tamara, conocer a unas chicas algo loquillas que se me presentaron y resultaron ser unas tías de p.m., amigas de unas personas de p.m. también. Ir con ellas/os de cervezas y concierteo por el pueblo (momentazo). Escuchar a los Dinnero (vaya nombrecito) y a Russian Red. Despedirse e ir a comer cordero. Comer de p.m. y enchuzarse cosa fina. Ir a dormirla a la tienda. Levantarse escuchando a Tachenko, cubateo y risas. Llegar y descubrir que Facto de la Fé no actúan (jajaja, lo siento Tamara, pero Jajajaja), Niños Mutantes interpretando el “Como yo te amo” de Raphael: “corre, llama a Marcardos”.
Ver a los Gogol Bordello liándola parda (y sorprendiéndome gratamente, que no los conocía). Lori Meyers, Nada Surf, Sidonie… bien. A dormir mientras Rafa se quedaba en la carpa. Mañanita fresca (y es que por la noche hace frío, la sudadera es obligatoria), al pueblo (esta vez en coche) a tomar vinos en bodegas, a escuchar Vetusta Morla, en un conciertazo:
Lo, lolorolololo lorolololo; lalalala lalalalala (momentazo).
Irse de vinos y ponernos chuzos, ir a por una pizza mientras vimos perder a la selección en baloncesto, seguir bebiendo, cánticos populares por la calle, bailes, congas, etc. (momentazo de los grandes). Ir a la piscina borrachuzos con la chica ING, “joder que fría está el agua, se me ha pasado todo el pedo”, “no sé si es por el alcohol, pero está hasta buena el agua y todo”. “Oye tú has pagado los vinos? No recuerdo que nadie los pagase, jajaja”.
Volver, cubateo con gente de Euskadi, Santander (creo) que conocimos en la ronda de vinos, ver a Iván Ferreiro (bajonazo). Ver Jet Lag, El Columpio Asesino, Deluxe (subidón de nuevo), NajwaJean (un asco). Un SMS de la gente de Madrid que me salva. Charla agradable, con tío majísimo (Marcos) e Isa, una chica guapísima (a la par de simpática), viene el resto, más charla y más risas. Despedida y a la carpa (otro muermo). A la tienda, cubateo y a dormir. Levantarse, desayunar los restos de comida (chorizo, embutidos, etc), “empacar” (viva Cantinflas) y para casa.

Bruselas y Amsterdam

Me lo he pasado MUY BIEN.
Eso que quede claro, porque aunque me queje ahora a posteriori, quiero destacar lo genial que fue el viaje.
Para empezar, Bruselas está bien, pero, personalmente, no me dice nada, ni me aporta nada. Una ciudad europea bastante sosa en todos los aspectos (especialmente al salir por la noche).
La primera noche, un poco de fiesta.
Brujas, muy muy bonita, pero como nos llovió apenas disfrutamos de ella. Menos mal del rato que me perdí por ahí con Ana y Marisa. Risas por el parque, barrio chustas, etc.
Gante, pues muy bonito, con bollería mojada en ron que daba asco, y con apenas tiempo para verlo. Me gustó verlo. Por la noche, más fiesta. Quedé con Jesús, que se fue pronto, y con Irene, que vió madrugar, junto con mis chavales.
Atomium… por fuera precioso, jardines y exteriores incluidos. La exposición de dentro, una “chusta” (expresión mención especial a Cebollita). Comida (hay que ver lo q tardan los putos belgas en servir 4 mierdas) y siesta.

Salir, beber, el rollo de siempre… más fiesta, vamos.
Amsterdam… ya he estado 3 veces con esta, pero me sigue encantando. Me dió un bajón leyendo las cosas de Ana Frank y viendo la casa y exposición, pero vamos, se me pasó al poco de salir viendo todo lo q tenía que ver. Según iba viendo sitios, me fui acordando de viajes anteriores…
Esta vez vi el Museo Van Gogh por fin. Me partí el culo escuchando la razón de porqué pintó “Los Girasoles”, y me encantó uno de un campesino segando.
Luego paseos y más paseos para ver cosas, y la gente colgada de mí (como en casi todo el viaje) casi hasta para ir a cagar. Acabé hasta las pelotas de ellos/as, y los despedí amablemente con mucha picardía.
No, no fumé… tampoco pisé ningún CofeeShop. No quería fumar ni drogarme… tengo (días/meses/años) así.
Por la noche, aunque estaba hecho polvo y sin voz, me escapé con Henry, Bea y Miriam por la noche… se nos hizo de día.
Al día siguiente, Bruselas. Museo del Chocolate, compras, quedar con Irene y Jesús de nuevo, pegarme la carrera todo cansado hasta el albergue, luego hasta la estación y luego hasta el aeropuerto. Agotamiento máximo. Tanto que no me enteré del despegue de lo sopa que estaba.
Como quejas… me hubiese gustado tener más tiempo con el trio equipo: Miriam, Henry y Bea, y con la pareja Chispún: Ana y Marisa.
A destacar: lo unido del grupo y ver que soy más capaz de liderar un grupo y un viaje de lo que pensaba.

Bruselas y Amsterdam

Me lo he pasado MUY BIEN.
Eso que quede claro, porque aunque me queje ahora a posteriori, quiero destacar lo genial que fue el viaje.
Para empezar, Bruselas está bien, pero, personalmente, no me dice nada, ni me aporta nada. Una ciudad europea bastante sosa en todos los aspectos (especialmente al salir por la noche).
La primera noche, un poco de fiesta.
Brujas, muy muy bonita, pero como nos llovió apenas disfrutamos de ella. Menos mal del rato que me perdí por ahí con Ana y Marisa. Risas por el parque, barrio chustas, etc.
Gante, pues muy bonito, con bollería mojada en ron que daba asco, y con apenas tiempo para verlo. Me gustó verlo. Por la noche, más fiesta. Quedé con Jesús, que se fue pronto, y con Irene, que vió madrugar, junto con mis chavales.
Atomium… por fuera precioso, jardines y exteriores incluidos. La exposición de dentro, una “chusta” (expresión mención especial a Cebollita). Comida (hay que ver lo q tardan los putos belgas en servir 4 mierdas) y siesta.

Salir, beber, el rollo de siempre… más fiesta, vamos.
Amsterdam… ya he estado 3 veces con esta, pero me sigue encantando. Me dió un bajón leyendo las cosas de Ana Frank y viendo la casa y exposición, pero vamos, se me pasó al poco de salir viendo todo lo q tenía que ver. Según iba viendo sitios, me fui acordando de viajes anteriores…
Esta vez vi el Museo Van Gogh por fin. Me partí el culo escuchando la razón de porqué pintó “Los Girasoles”, y me encantó uno de un campesino segando.
Luego paseos y más paseos para ver cosas, y la gente colgada de mí (como en casi todo el viaje) casi hasta para ir a cagar. Acabé hasta las pelotas de ellos/as, y los despedí amablemente con mucha picardía.
No, no fumé… tampoco pisé ningún CofeeShop. No quería fumar ni drogarme… tengo (días/meses/años) así.
Por la noche, aunque estaba hecho polvo y sin voz, me escapé con Henry, Bea y Miriam por la noche… se nos hizo de día.
Al día siguiente, Bruselas. Museo del Chocolate, compras, quedar con Irene y Jesús de nuevo, pegarme la carrera todo cansado hasta el albergue, luego hasta la estación y luego hasta el aeropuerto. Agotamiento máximo. Tanto que no me enteré del despegue de lo sopa que estaba.
Como quejas… me hubiese gustado tener más tiempo con el trio equipo: Miriam, Henry y Bea, y con la pareja Chispún: Ana y Marisa.
A destacar: lo unido del grupo y ver que soy más capaz de liderar un grupo y un viaje de lo que pensaba.

El fin del verano

A ver si se acaba ya!! Este verano parece no tener fin…
No, no es que no me guste esta época del año (aunque prefiero el otoño) pero he de reconocer que es agotadora (al menos para mí).
Cuando estaba currando, era un no parar. Primero en el curro, yendo de un lado para otro haciendo actividades (en mi trabajo en verano es cuando más se “curra”), y luego siempre surge algo. Tomar algo en el parque, o en una terracita, o hay un concierto pequeño de unos conocidos en un bar, o un paseo por la calle o ir a un mirador a ver las estrellas, o lo que sea, el caso es no parar en casa. Que no decaiga el espíritu gambitero.
No hay que olvidarse de los festivales veraniegos, todo un elenco de momentos agotadores (aunque enormemente divertidos). Este año he estado en el FIB (ya se está convirtiendo en una costumbre autoimpuesta por lo que disfruto).
Cuando no curraba, de viaje en viaje ya que “hay que aprovechar”. Además, cuando termine las vacaciones ha de darse la conversación típica:
“Hola, que tal, cuanto tiempo sin verte”
“Bien, ya te digo” (Normal, he estado 15 dias fuera, si te hubiese visto no tendríamos esta conversación)
“¿Dónde has estado?”
“En XXXXX” – Y aquí surgen 2 reacciones dependiendo si has estado en un sitio más o menos interesante o un lugar popular. Este año, que me he ido a 3 sitios (¿veis como no he parado?), he podido ver la enorme diferencia. En todo caso, las palabras siempre son las mismas (aunque no la expresión ni el tono de voz):
“Ah, que bien, ¿Y que tal?”
Y ya depende lo que te quieras explayar cuentas más o menos.
[Se presupone que, cuando vas a un sitio más cool, como Menorca, te lo vas a pasar mejor y vas a ver gran cosas, y si vas a Huelva, pues van a ser unas vacaciones más normales. Bueno, Menorca es mucho más bonito, eso no se puede negar, y tiene mejores playas (aunque no mejores servicios), pero eso no implica que allí te lo vayas a pasar mejor. Pero como se presupone así, la gente entiende que en Menorca te lo has pasado muchísimo mejor.].
Luego, si además en las vacaciones vas con alguien que se empeña en visitar 3 calas al día (o 2 calas y un faro) porque son muy bonitas y sería “imperdonable” perdérselas, pues tu nivel de cansancio va creciendo día a día (súmale a eso un par de salidas nocturnas).
Y es que caminar, de una cala que es preciosa a otra cala preciosa, sólo para conocerlas todas debe tener su sentido (aunque yo no se lo encuentro).
“Y, ¿por qué no nos quedamos en ésta, que estamos de p.m.?”
“Tú calla y camina, que ya verás como es preciosa”
Y te resignas y callas. Total, estás de vacaciones, no tienes ganas de liarla. Y salvo esta caminata infernal bajo un sol abrasador, cuando llegues te lo vas a pasar bien. Eso sí, después de darte un baño hasta que tengas arrugas en los dedos que no se vayan en un mes. Da igual si el agua es cristalina o no (en Menorca en casi todas), tienes tanto calor en el cuerpo que te meterías aunque el agua estuviese más caliente que un caldo.
Sí, ahora he vuelto al curro (y sigo teniendo bastante), pero como no se termina de ir este calor, pues sigue siendo verano y la gente sigue saliendo entre semana. Y, como soy un ser social (y bastante gambitero), no me puedo negar.
Casi tengo ganas de que llegue el otoño. Aparte de porque sea mucho más bonito, más tranquilo y suponga casi siempre un nuevo comienzo, supondrá un pequeño descanso, una tranquilidad y una rutina. Todo eso vendrá porque (aunque luego lo eche de menos) la gente no saldrá entre semana.
Casi que necesito unas vacaciones de las vacaciones… jejeje, que irónica es la vida (ya lo cantaba Alanis Morissette)

El fin del verano 07

A ver si se acaba ya!! Este verano parece no tener fin…
No, no es que no me guste esta época del año (aunque prefiero el otoño) pero he de reconocer que es agotadora (al menos para mí).
Cuando estaba currando, era un no parar. Primero en el curro, yendo de un lado para otro haciendo actividades (en mi trabajo en verano es cuando más se “curra”), y luego siempre surge algo. Tomar algo en el parque, o en una terracita, o hay un concierto pequeño de unos conocidos en un bar, o un paseo por la calle o ir a un mirador a ver las estrellas, o lo que sea, el caso es no parar en casa. Que no decaiga el espíritu gambitero.
No hay que olvidarse de los festivales veraniegos, todo un elenco de momentos agotadores (aunque enormemente divertidos). Este año he estado en el FIB (ya se está convirtiendo en una costumbre autoimpuesta por lo que disfruto).
Cuando no curraba, de viaje en viaje ya que “hay que aprovechar”. Además, cuando termine las vacaciones ha de darse la conversación típica:
“Hola, que tal, cuanto tiempo sin verte”
“Bien, ya te digo” (Normal, he estado 15 dias fuera, si te hubiese visto no tendríamos esta conversación)
“¿Dónde has estado?”
“En XXXXX” – Y aquí surgen 2 reacciones dependiendo si has estado en un sitio más o menos interesante o un lugar popular. Este año, que me he ido a 3 sitios (¿veis como no he parado?), he podido ver la enorme diferencia. En todo caso, las palabras siempre son las mismas (aunque no la expresión ni el tono de voz):
“Ah, que bien, ¿Y que tal?”
Y ya depende lo que te quieras explayar cuentas más o menos.
[Se presupone que, cuando vas a un sitio más cool, como Menorca, te lo vas a pasar mejor y vas a ver gran cosas, y si vas a Huelva, pues van a ser unas vacaciones más normales. Bueno, Menorca es mucho más bonito, eso no se puede negar, y tiene mejores playas (aunque no mejores servicios), pero eso no implica que allí te lo vayas a pasar mejor. Pero como se presupone así, la gente entiende que en Menorca te lo has pasado muchísimo mejor.].
Luego, si además en las vacaciones vas con alguien que se empeña en visitar 3 calas al día (o 2 calas y un faro) porque son muy bonitas y sería “imperdonable” perdérselas, pues tu nivel de cansancio va creciendo día a día (súmale a eso un par de salidas nocturnas).
Y es que caminar, de una cala que es preciosa a otra cala preciosa, sólo para conocerlas todas debe tener su sentido (aunque yo no se lo encuentro).
“Y, ¿por qué no nos quedamos en ésta, que estamos de p.m.?”
“Tú calla y camina, que ya verás como es preciosa”
Y te resignas y callas. Total, estás de vacaciones, no tienes ganas de liarla. Y salvo esta caminata infernal bajo un sol abrasador, cuando llegues te lo vas a pasar bien. Eso sí, después de darte un baño hasta que tengas arrugas en los dedos que no se vayan en un mes. Da igual si el agua es cristalina o no (en Menorca en casi todas), tienes tanto calor en el cuerpo que te meterías aunque el agua estuviese más caliente que un caldo.
Sí, ahora he vuelto al curro (y sigo teniendo bastante), pero como no se termina de ir este calor, pues sigue siendo verano y la gente sigue saliendo entre semana. Y, como soy un ser social (y bastante gambitero), no me puedo negar.
Casi tengo ganas de que llegue el otoño. Aparte de porque sea mucho más bonito, más tranquilo y suponga casi siempre un nuevo comienzo, supondrá un pequeño descanso, una tranquilidad y una rutina. Todo eso vendrá porque (aunque luego lo eche de menos) la gente no saldrá entre semana.
Casi que necesito unas vacaciones de las vacaciones… jejeje, que irónica es la vida (ya lo cantaba Alanis Morissette)

FIB 2007

Bueno, he vuelto (mejor dicho, hemos vuelto Mandri y yo).
Que puto asco volver a la rutina.
Sobre todo después de haberlo pasado tan bien y haber estado en tan buena compañía.

Yo no soy un experto en música ni nada por el estilo, así que mis crónicas se basarán más en mis propias sensaciones que en criterios técnicos.
Como momentazo me quedo cuando Iggy Pop hizo subir a unas 50 personas al escenario (Oreyiy’s se ganó una ostia en la cara por eso) y luego la paciencia q tuvo cuando tenían que bajarse.
Momentos en los que me lo pasé genial:
* Concierto de Fangoria con Chimo Bayo (ahora Spam), reversionando “Retorciendo palabras”, mezclándola con “Esta sí, esta no”.
* Who Made Who tocando Flat Eric o Satisfaction.
* Media hora subido en los hombros de un australiano viendo el concierto de Artic Monkeys.
* El tío de !!! (Chekchekchek) haciendo su bailecito y bajando a mezclarse con el público.

Eso en cuanto a conciertos… pero, gracias a diox, el FIB no es sólo conciertos, y la mayoría de momentos buenos han sido antes, mientras, o después de los conciertos.
Gracias a Marcardos, Mandri, Chemardo, Emipeich, Steak, Críspula, Vanarda, Milarda, Anuska, Guiri y Betty (y a algunos/as otros/as que nos hemos encontrado por ahí), que me lo han hecho pasar tan bien.

De nuevo ha habido Singstar en el piso, esta vez con mucha más gente (las/os antes mencionadas/os). Pero este año además: jugar al Buzz, conectarnos eventualmente para actualizar el Fotolog, y usar la piscina (que el año pasado no teníamos). Además de risas, músicas con colchones hinchables, despertar a los/as que se quedan en el piso, lambrusco en la playa, y algunas otras que no recuerdo.

Otro momentazo fue viendo a los americanos-mexicanos preguntando por los Presets (que no sabíamos que era un grupo), y solo decían: Prisets, prisets… luego lo deletreó como PresetEs, hasta que nos enteramos que preguntaban dónde tocaban.

En cuanto a la FOTO…
Sí, nuestro piso era más pequeño y viejo que el del año pasado (eso sí, estaba en uno de los mejores sitios del pueblo), pero cuando las Frenchies me invitaron a echarme la siesta en su “casa”, recordé lo que supone el camping (llamado entre nosotros Auswitz). Aquí teneis una pequeña muestra… hacinamiento, basura, meaderos y duchas de obra y polvo.

Fdo. Pulgaryiy’s