Predicciones catastrofistas

Cualquiera que me conozca medianamente sabrá que me gusta elucubrar, resolver puzzles, aplicar mi lógica a posibles situaciones y plantear posibles situaciones de futuro. Por eso me gustó siempre tanto Perdidos, me permitía plantear mis teorías acerca de posibles escenarios.
Por eso, me he planteado una posibilidad de futuro muy catastrofista, que se plantea desde la situación actual y deriva en una guerra nuclear. Sí, ya sé que es improbable hoy por hoy, y espero que de las posibilidades que planteo, se rompa la cadena en algún momento… pero como hay universos paralelos, yo sólo planteo uno. No creo que sea imposible, pero espero que no se de. En todo caso, ahí va:

Una reforma laboral que pone a mano del empresario reducir el sueldo unilateralmente (es decir, de mano del empresario) acabará redundando en multitud de asalariados con el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), es decir, 641 euros.
Por otra parte, propone 2 cosas: Despido improcedente con 20 días si se prevén pérdidas (que tal como van las cosas va a ser lo más normal) y sin supervisión administrativa, y contratos indefinidos con un año de prueba. ¿En qué se traduce? En despidos a mansalva y contratación a prueba durante 11 meses y medio (a prueba) de mucha gente por el SMI, sin derecho a indemnización (no, ni los 8 días del contrato temporal).
¿Qué supondrá? Que mucha gente no pueda pagar las hipotecas de los pisos que se comprometió a pagar porque no les llegue el sueldo.  Es decir, los bancos se quedarán con nuestros pisos. Los bancos, que tendrán excedentes de pisos debido a la burbuja inmobiliaria y las consecuencias de la crisis querrán vender los pisos aunque sea muy muy baratos, pero… ¿a quién van a conceder un crédito? ¿A un trabajador con el SMI con un contrato indefinido que no vale para nada? ¿Qué garantías tiene de que pague? Ninguna o un aval… ¿Con qué vamos a avalar, con otro piso si ya tienen miles? No lo quieren. Así que los que podrán comprar pisos a precios de ganga serán los ricos. Aquellos de nosotros que nos podamos permitir no vivir toda la familia apegotonada, tendremos uno de esos pisos en alquiler, que, por muy barato que nos lo dejasen (cosa que dudo) se comería al menos la mitad de nuestro sueldo.
Evidentemente, lo primero de todo es comer, así que el primer gasto será la comida. A los precios que hay (y que probablemente suban) se comerá 2 tercios del resto. El resto sólo nos quedará para gastos de la casa y transporte. La única ventaja aquí será que habrá más transporte público ya que el carburante tendrá que subir de nuevo. ¿Por qué? Todo esta reducción de salarios supondrá menor consumo, menor consumo significará que otras empresas tendrán que cerrar, con lo que habrá más gente en el paro, cobrando subsidios y menos gente cotizando. Para que el estado pueda afrontar esos gastos tendrá que recaudar más, ya sea subiendo los impuestos directos, o los indirectos (tabaco, carburante, etc).
No hay que olvidarse que tendremos peor alimentación y ya veremos si da para calefacción, por lo que habrá empeoramientos de la salud. Pero como habrá menos presupuesto para salud habrá menos hospitales públicos y más privados. Así que, vivirá quien tenga dinero o una salud de hierro.
Por otra parte crecerá la delincuencia, mucha gente robará primero para tener ciertas cosas y finalmente para comer… o simplemente para que te metan en la cárcel y tengas comida y techo gratis. Otra solución para poder subsistir será meterse al ejército.  Aquí no se lucha como en otros países, sólo se grita… o se actúa con picaresca. Así que… protestaremos mucho y ocuparemos pisos vacíos.
Eso no les gustará a los ricos, que cambiarán las leyes para poder echarnos con más celeridad que la actual.
Con hambre y sin techo vendrá el descontento y las primeras revueltas.
De esa situación sólo se me ocurren dos posibles situaciones:
Una) Crece la violencia, nos mandan la poli y el ejercito que crea aún más conflicto y al final se traduce en una revolución. Esta medida, claro está, no les conviene a los ricos, así que, probablemente lleguemos a la otra situación.
Dos) Se crea una guerra contra un enemigo de fuera (así lo llevamos haciendo históricamente el planeta entero durante siglos y siglos). Lo ideal es un país árabe, que es una cultura desconocida y planteada como peligrosa. Si tiene petróleo, muchísimo mejor. Irán es, en estos momentos, un candidato ideal (no nos quiere suministrar petróleo). Claro que Irán es un país con armamento nuclear, así que… ya sabemos cómo puede terminar esto. Muchos de nosotros nos creeremos las causas que planteen en la tele (u otros medios). La razón será religiosa, política o una ofensa gravísima a un valor nacional, nunca ecónomica… claro, eso a nivel mediático, el motivo real será el control del suministro del petróleo.  Esos países no se andan con chiquitas, así que tendremos una guerra (no se sabe si nuclear) donde se acabará con muchas bajas y el control del petróleo (ya sea a través de establecer el gobierno allí o poner un gobierno de ellos moldeable desde aquí, como en Iraq).

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