Noctámbulo

Copón, he descuidado el blog, los post en otros blogs, y todo este mundillo por unos días.
Razón de peso? Mi vida nocturna.
Tampoco he escrito en El club de las noches en vela porque no he estado en casa, y cuando he llegado, era demasiado tarde y estaba demasiado cansado como para escribir, leer, o nada por el estilo (joer, es que… hasta el fotolog).
No, no me he vuelto un cabra loca y he acabado todas las noches borrachos de perdición. No, yo no soy Kivu, ese es mi personaje de ficción (aunque sí nos parecemos en que salimos mucho y escribimos un blog, pero ya). Pero sí he decidido socializarme. Y esta vez le he dado un tiempo a los de IRL (es decir, los amigos de la vida “real”).
Digamos que lo sano para la mente es tener un poco de ambos mundos (al menos eso me parece). Lo malo es el tute que le meto al cuerpo, que un día va a explotar por donde menos me espero.

Es increíble lo bien que te lo puedes pasar haciendo más bien poco, si estás en buena compañía.
Una casa acogedora, unos pocos juegos, unos vídeos, un par de sofás o unos asientos, un karaoke y muchas ganas de reír… y pasas momentos felices.

Eso me lleva a otra cosa.
Gracias a esos momentos, estoy llevando el bache emocional bastante bien.
Sí, no puedo poner más porque sé que hay gente del IRL que leen el blog, y si tiene que llegar a los oidos de la interesada, que sea gracias a mí y a haber vencido mi dragón del miedo.
La he visto recientemente y no puedo evitarlo, mira que mi cabeza me dice que me olvide de ella, pero es que es verla y todo se me acelera. Ni que hubiera tomado droga o 33 redbull.
Si encima es agradable contigo, pues te deshaces. Da igual que tu cabeza te diga que no tienes nada que hacer y que pasa de ti. Esas voces sólo las escuchas cuando vuelves a la soledad de tu casa, en el momento, en el lugar, sólo existe ella.
Y haces más tonterías de lo habitual, o te pones muy muy serio. No actúas normalmente (si es que existe ese estado). Se va (o te vas tú) y al separarte te das cuenta de todas las tonterías que has hecho.
Me siento tan ridículo.
Me siento tan orgulloso de hacer el ridículo.
Esta última frase no parece tener mucho sentido, pero lo tiene. Quiere decir que a veces es bueno dejarse llevar si no haces daño a nadie (quizá un poco a ti mismo, y ni eso si sabes reírte de ti mismo).
Como dicen en la serie “Cómo conocí a tu madre” (otra a la que me he enganchado): No pienses, actúa, tanto pensar te está haciendo mal. Y quizá tenga razón y a veces me aterra tanto el dragón que me quedo quieto y pierdo oportunidades. De fallar o de acertar, pero de experimentar al fin y al cabo. De aprender.

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5 pensamientos en “Noctámbulo

  1. Ruben dice:

    uaoooo … lo hemos perdido para siempre … 😦Eso … asi mismo es. Hacer el ridiculo sin que nos importe … total, siempre que no dañe a nadie.Animo amigo … ya veras como todo se arregla !!!

  2. SOMEZING dice:

    Suerte, no sólo en conseguir en aquello que deseas sino tammbién en la difícil tarea de dormir al dragón del miedo… soy consciente de que es algo realmente complicado

  3. Miss O. dice:

    …’no pienses, actúa’…jej…si todo fuera tan fácil, pequeñito…Están siendo unas grandes noches éstas…=)…la vida real no está tan mal, eh?…Pásalo mien!!

  4. Anonymous dice:

    todos no pensamos igualmente y eso es una buena cosa que supongo < HREF="http://artestu.info" REL="nofollow">.<>

  5. Saltasetas dice:

    si, por suerte, todos/as no pensamos igual.

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